La residencia pasiva, o no lucrativa, en Andorra está dirigida a aquellas personas que viven en el Principado, pero no están trabajando por cuenta ajena en ninguna de las empresas establecidas allí. Se trata de la mejor manera de que obtengamos un permiso legal de residencia sin tener un contrato de trabajo en el país.

La residencia no lucrativa está especialmente dirigida a quienes puedan acreditar ingresos suficientes para subsistir sin una labor y que obtengan financiación de manera legal, ya sea a través de pensiones, fondos propiedades, intereses bancarios o cualquier otro medio demostrable.

La residencia no lucrativa (pasiva) es especialmente interesante para aquellas personas que no van a permanecer durante mucho tiempo en el país, ya que solo te exigen permanecer allí durante 90 días, en lugar de los 183 que se piden para otro tipo de permisos de residencias. De esta manera, tenemos disponibilidad para estar viajando durante casi todo el año.

Más concretamente, la residencia pasiva está dirigida a: 

  • Inversores en Andorra.
  • Aquellas personas susceptibles de interés científico, cultural o deportivo.
  • Aquellos profesionales y emprendedores con proyectos, de cualquier índole, a nivel internacional.

Como veremos más adelante, para finalizar la solicitud tienes que estar en el país y tener más de 18 años (en el caso de los menores, no es necesario estar allí físicamente). La normativa andorrana permite que, una vez aprobadas las categorías que hemos mencionado antes, se pueden intercambiar en el caso de que tu situación también cambie, eso sí, cumpliendo los requisitos. Esto es así para mantener las «cuotas de inmigración» que el Gobierno emite periódicamente, evitando así una inmigración descontrolada.

Requisitos para obtener la residencia pasiva

En 2020, las autoridades andorranas actualizaron los requisitos para que pudiéramos optar a la residencia pasiva en el Principado. Pero dichos requisitos difieren, en función de las categorías. Si tu categoría es la de inversor, tendrías que cumplir los siguientes puntos:

  • Tener una propiedad en Andorra o un contrato de alquiler.
  • Invertir en una propiedad por un valor de, como mínimo, 350 000 euros o pagar esa cantidad en un fondo bancario en Andorra.
  • Estar en el país durante un tiempo mínimo de residencia de 90 días.
  • Certificado de buena conducta.
  • Seguro médico privado.
  • Certificado médico realizado en Andorra.
  • Presentar que se tienen ingresos superiores al 300 % del salario mínimo andorrano.

Además de todo esto, tendrás que dejar un depósito de más de 50 000 euros, más 10 000 euros por persona a cargo, en el Institut Nacional Andorrà de Finances (INAF) hasta que se resuelva la residencia pasiva. Es decir, que hablamos de un depósito reembolsable, pero sin intereses, siempre y cuando inviertas un total de 400 000 euros en el país, dentro de los seis meses posteriores a la solicitud. Estas inversiones están muy detalladas en la web del gobierno andorrano, pero básicamente se refieren a inversiones inmobiliarias o financieras.

Dentro de esta categoría, la Administración andorrana establece dos modelos, A y B. Así, los residentes de la categoría A también pueden formar una sociedad de gestión andorrana. En la práctica es la categoría más sencilla y su respuesta suele tardar solo entre tres y ocho semanas. 

El modelo B es un poco más complicado, ya que te pide que realices, como mínimo, el 85 % de la actividad comercial fuera del país, aunque puedes emplear a andorranos (también con un número máximo). Su gestión puede demorarse entre uno y tres meses, pues el plan comercial tiene que ser evaluado por varios departamentos gubernamentales. Una vez que te dan el visto bueno, las tarjetas de residencia se emiten entre tres y seis semanas después. A partir de que la tengas, ya puedes comenzar a formalizar la empresa dentro del Principado.

Requisitos por motivos científicos, culturales o deportivos

De todos es conocido que muchos deportistas españoles están empadronados en Andorra, por ejemplo, la extenista, Arantxa Sánchez Vicario; el tenista, Carlos Moyá; los motociclistas Álex y Pol Espargaró, Jorge Lorenzo o Dani Pedrosa, entre otros. El Principado también les exige a ellos requisitos y a todos aquellos que quieran la residencia pasiva por motivos científicos, culturales o deportivos.

  • Pasaporte.
  • Certificado de estado civil.
  • Contrato de alquiler de vivienda o documentación de compra.
  • Justificantes de las cualidades científicas culturales o deportivas.
  • Conformidad de ingresos superiores al 300 % del salario mínimo andorrano.
  • Certificado de buena conducta.
  • Certificado médico realizado en Andorra.
  • Pensión de jubilación, invalidez o seguro de pensión, dependiendo del caso.
  • Depósito de más de 50 000 euros, más 10 000 euros por persona dependiente, en el INAF (Autoridad Financiera Andorrana) hasta que se resuelva la residencia pasiva.

Hablamos de un permiso que ha de revisarse y renovarse el primer año, y después de este, hacerlo cada tres años. 

Requisitos para emprendedores con proyectos internacionales y para pensionistas

Con este tipo de residencia pasiva, la autoridad del Principado otorga un permiso especial para todos aquellos que quieran abrir en Andorra una empresa pero cuyos servicios son proyectados de forma internacional. Estos serían los requisitos:

  • Contrato de alquiler o compra de vivienda en Andorra.
  • Justificación de ingresos suficientes.
  • Tiempo mínimo de residencia de 90 días.
  • El 85 % de los ingresos debe generarse en otros países además de Andorra.
  • La sede principal de la empresa ha de estar en Andorra.
  • Acreditación del plan de negocios a desarrollar.
  • Justificación de la pensión de jubilación, invalidez o seguro de pensión, si se diera el caso.
  • Realizar un depósito de más de 50 000 euros, más 10 000 euros por persona a cargo, en el INAF hasta que se resuelva la residencia pasiva.

Por último, decir que este permiso de residencia es válido por dos años y puede renovarse por dos años más y con una extensión de tres años. Después de siete años, la siguiente renovación durará 10 años consecutivos.

Pasos a seguir para solicitar la residencia pasiva

Gestionar la residencia pasiva no lucrativa en Andorra no es complicado, eso sí, siempre y cuando cumplas los requisitos anteriormente citados. Sin embargo, has de tener en cuenta que los pasos a seguir serán diferentes, dependiendo de qué categoría estés solicitando.

Una ventaja importante es que una parte de la gestión puedes hacerla desde tu país de origen y después ir al Principado solamente para formalizar tu solicitud y que te den el permiso de residencia pasiva. Como para esta visita aún no tendrás dicho permiso, tendrás que viajar con una visa de turista, que te permitirá estar legalmente en el país durante un total de 90 días.

Si durante este tiempo no puedes finalizar la solicitud por cualquier motivo, no te quedará otro remedio que volver a tu país, pedir una nueva visa y volver al Principado, para intentarlo de nuevo. ​

Diferentes tipos de permisos de residencia en Andorra

Aproximadamente, existen seis permisos de residencia en Andorra, aunque se pueden agrupar en dos categorías bastante diferentes: la activa y la pasiva (que hemos desarrollado al principio de este artículo). La diferencia entre ambas radica, sobre todo, en la actividad profesional que se lleve a cabo. Mientras estés en activo, puedes solicitar la primera si tienes un permiso de trabajo y puedes desarrollar allí una actividad laboral o profesional. La segunda (pasiva) es, como hemos dicho al principio, la posibilidad de vivir legalmente en el Principado, sin ejercer ninguna actividad laboral.

Además de estos dos grandes grupos, existen numerosos permisos de trabajo sin residencia que se han creado específicamente para responder a ciertas necesidades profesionales, que no reúnen los requisitos anteriores. En esta modalidad también hay dos grandes tipos: los generales y los trabajadores transfronterizos.

Si eres un residente activo puedes solicitar la residencia por reunificación familiar de:

  • Tu cónyuge o miembro de la pareja unión estable.
  • Tus hijos menores y los hijos menores de tu cónyuge, si tú tienes la custodia legal.
  • Tus hijos mayores de edad y los hijos mayores de edad de su cónyuge dependiente que tiene la tutela legal o una institución similar.
  • Tus ascendentes jubilados o mayores de 65 años.
  • Cualquier persona sobre la que tengas la tutela legal o similar, siempre que los dos padres hayan perdido la patria potestad.

Ventajas de tener la residencia andorrana

Como en cualquier país del mundo, la residencia legal en un país donde no has nacido te permitirá disfrutar de todas (o casi todas) las ventajas de las que disfrutan sus ciudadanos, además de tener también sus obligaciones. Pero la más importante es la de la libre circulación. En el caso de Andorra, la residencia no lucrativa servirá para realizar todo esto:

  1. Podrás solicitar la ciudadanía andorrana si acumulas más de 20 años con el permiso de residencia.
  2. Tendrás derecho a la libre circulación, tanto por España como por Francia, ya que Andorra tiene acuerdos con ambos países, a pesar de que, el Principado no forma parte de la Unión Europea.
  3. Una de las ventajas más atractivas (y que ya hemos mencionado antes) es poder disfrutar del régimen fiscal de Andorra, sobre todo en cuanto a los bienes de consumo se refiere. Sus impuestos son muy bajos (no vas a pagar más del 10 % de lo que ganes, algo impensable en otros países) y no existen cargas fiscales como las ganancias de capital, los impuestos a los dividendos de empresa o los impuestos a la riqueza.
  4. Facilitas que tu familia también obtenga la residencia mientras tú haces tu propia solicitud. ​
  5. Disfrutarás de una vida muy tranquila, en un entorno natural maravilloso y con una tasa de criminalidad muy baja. ​
  6. Los sistemas públicos de salud y educación se caracterizan por ser muy eficientes y de alta calidad y todo aquel que tiene la residencia puede beneficiarse de ambos.

Principales impuestos del Principado

Aunque en el Principado de Andorra se paguen menos impuestos que otros países europeos, no significa que no existan algunos para sostener el país. El más importante es el impuesto sobre la renta de las personas físicas, que en España conocemos como el IRPF. Desde el año 2015, el IRPF se ha convertido en el principal impuesto del país, que han de pagar todos los residentes, independientemente de su nacionalidad.

Se trata de un sistema simplificado y muy transparente al que están obligados trabajadores autónomos, asalariados y los empresarios. No todo el mundo está obligado a pagarlo, ya que por ejemplo, aquellas personas que ingresen menos de 24 000 euros estarán totalmente exentos, algo impensable en otros países y que demuestra el alto nivel de vida del Principado.

El siguiente tramo de IRPF, que se sitúa entre los 24 000 y los 40 000 euros, tendría una tasa impositiva del 5 %, mientras que los ingresos anuales que sobrepasen los 40 000 euros tendrán un 10 % de tasa impositiva. Como ocurre en todas partes, hay una serie de deducciones para rebajar el tipo y que están relacionadas con fondos de pensiones, gastos dedicados a comprar una vivienda o la situación familiar o individual de las personas (como que tengan o no hijos, etc.).

En Andorra, las declaraciones de la renta se efectúan entre el 1 de abril y el 30 de septiembre. 

Otras tasas importantes son, por ejemplo, el Impuesto General Indirecto (IGI), una figura fiscal que no encontramos en España, pero sí en Francia, ya que se asemeja al IVA galo y fiscaliza los bienes y servicios de consumo. Está muy lejos del IVA español y el de otros países europeos, puesto que el andorrano solo llega al 4,5 %. Esto, en la práctica, significa que el país se convierte en un lugar muy atractivo, fiscalmente hablando, sobre todo para las empresas.

En definitiva, la residencia no lucrativa (o pasiva) en Andorra está pensada para todas aquellas personas que quieran vivir en el Principado sin necesidad de trabajar allí. Se trata de un permiso interesante para inversores, personas ilustres de los sectores científicos y deportivos y emprendedores con proyectos internacionales. Andorra es un país muy interesante, fiscalmente hablando, y sus permisos de residencia te darán muchas ventajas, entre ellas, aprovecharte de sus bajos impuestos para el consumo, viajar libremente por España y Francia y disfrutar de una educación y una sanidad de gran calidad.

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