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No cabe duda de que la pandemia mundial ha dejado a su paso una grave crisis, pero, ahora que han llegado las vacunas y se vislumbra algo de luz al final del túnel, ¿qué va pasar en la economia post COVID? ¿Cuáles son los efectos directos de esta recesión global y cómo se espera que las personas reaccionen?

Previsiones contradictorias

Si miras las distintas previsiones de los Bancos Centrales, de las consultoras y de las compañías de inversión, es normal que sientas cierta confusión. Aunque todos coinciden en que, en el momento en el que se empiece a alcanzar la inmunidad de grupo, la economia global va a tener una recuperación, no terminan de coincidir en la forma y la velocidad a la que se va a producir.

Por ejemplo, el banco de inversión Morgan Stanley aseguraba que, según sus predicciones, el PIB global iba a caer en 2020 un 3,5 % y rebotaría en este año un 6,4 %. Por su parte, el FMI también predice un rebote, pero en este caso más moderado. Estimó una caída del 3 % y sitúa el crecimiento en el 5,8 %.

Quien más se acercó con sus previsiones fue quien había planteado un escenario más pesimista. La OCDE se quedó a solo 3 puntos de acertar. Dijo que caeríamos un 4,5 % y hemos terminado el 2020 con un crecimiento negativo del 4,2 %. Si también aciertan con sus estimaciones, este 2021 seremos testigos de un incremento del 5 %.

Los efectos de una crisis sin precedentes

Aunque todos los analistas coinciden en que este año por fin veremos crecimiento, el futuro de la economia se plantea como algo incierto. Además de las consecuencias actuales de la enfermedad y la incertidumbre, parece evidente que los consumidores han adoptado nuevos hábitos de vida que se mantendrán en el tiempo y que pueden cambiar las reglas del juego. En definitiva, aunque sabemos que algunas cosas cambiarán para siempre, es difícil prever de manera realista el impacto a largo plazo.

La digitalización y virtualización

Si la tecnología ya estaba muy integrada en tu vida, con la llegada de la pandemia se ha convertido en una herramienta imprescindible. Si eres empresario, habrás visto cómo la posibilidad de virtualizar tu negocio durante este periodo ha sido una tabla de salvación.

Las restricciones para salir de casa y el miedo al contagio han hecho que, lo que ya era una tendencia, se acelerase. Gracias a las facilidades y a la comodidad que permiten el comercio electrónico y la conectividad, y teniendo en cuenta que antes de la COVID ya estaban siendo exitosas, no se espera que la tendencia vaya a frenarse

El desempleo

Otra de las formas en las que la pandemia ha afectado a todas las economías por igual ha sido dejando unas cifras de desempleo muy elevadas. El mercado laboral se recuperará de manera paralela a la economía y, dependiendo de sus fuentes de riqueza y de la estructura de cada PIB, observarás velocidades diferentes. Estas dependerán de las posibilidades de reanudar la actividad económica y de la dependencia de otros países.

Incremento en la desigualdad

Otro efecto importante en la economía y en los negocios será el aumento en la desigualdad. Si bien es innegable que estamos ante una crisis sin precedentes, las principales fortunas de Estados Unidos han incrementado un 30 % su patrimonio neto. La polarización de la riqueza va a traer también cambios en los segmentos de consumo. Habrá más oportunidades en el lujo y en el low cost.

La economía en Andorra

Teniendo en cuenta que la economia de Andorra depende en gran medida de los visitantes extranjeros (un 40 % de nuestro PIB depende el turismo de invierno), es posible que notemos una ligera mejoría en los meses de verano, pero que la esperada recuperación solo sea evidente hacia finales de este año. Si tienes en cuenta las restricciones de movilidad en Cataluña y Francia, nos afectan considerablemente, así que para que la riqueza fluya tendremos que esperar a tener las fronteras abiertas.

Respecto a la política fiscal, según las declaraciones de Jordi Gallardo, se espera que siga siendo expansiva, ya que no se prevén incrementos en los impuestos. Para el responsable de economía, mantener la competitividad fiscal es clave. Esto dará algo de oxígeno a las empresas, que no verán disminuir sus beneficios por un incremento de las tasas.

Sabiendo que nos enfrentamos a un escenario incierto, es importante controlar la inflación. Si controlas el crecimiento de tus precios, ayudarás a que tus consumidores no pierdan poder adquisitivo. Cuando esta tendencia es generalizada, se fomenta el consumo y que el dinero circule en la economía.

Como puedes ver, aún tenemos pocas certezas sobre la economía post COVID. Aunque todos parecen coincidir en que en 2021 veremos de nuevo datos positivos en el crecimiento, la forma en la que se producirán y el momento en el que llegarán aún son un enigma.